Defensas Bajas: Inmunodeficiencias

Infecciones a Repetición, sospecha de defensas comprometidas, ¿Inmunodeficiencia?

Nuestro Sistema Inmune es el encargado de mantenernos libre de infecciones.
La mayor sensibilidad a infectarse hacen necesario, en varias ocasiones, evaluar los mecanismos de defensas. Hay que diferenciar si un paciente es normal o verdaderamente tiene menor capacidad de responder a las infecciones.

 

Un paciente normal, desde el punto de vista de sus defensas, tendrá infecciones respiratorias leves con poca o sin fiebre, de pocos días de duración y con recuperación total entre las infecciones.

El paciente alérgico presenta episodios sin fiebre, sin secreciones purulentas, historia de cólicos o intolerancia a ciertos alimentos, eczema u otro síntoma alérgico, familiares alérgicos, cuadros que se presentan en determinada estación ( x ej. primavera), con pobre respuesta a tratamientos antibióticos y buena respuesta a antialérgicos o broncodilatadores.

Encontramos en general “infecciones respiratorias recurrentes o infecciones bacterianas severas o infección persistente con mala respuesta a los antibióticos”
Existen inmunodeficiencias secundarias a infecciones, enfermedades malignas, uso de ciertos fármacos, estados anímicos malos, envejecimiento, etc

¿Cuando sospechamos compromiso de las defensas?

Sospechamos compromiso de las defensas cuando las infecciones tienen:

- Aumento en la frecuencia
- Mayor severidad y/o duración
- Evolución arrastrada o crónica a pesar del tratamiento adecuado
- Infecciones repetidas sin periodos libre de síntomas
- Mejorías incompletas entre los episodios infecciosos
- Necesidad de tratamientos antibióticos frecuentes
- Complicación severa o inesperada
- Infección por un patógeno inusual u oportunista
- Sinusitis, bronquitis o bronconeumonias recurrentes
- Retardo en el crecimiento del niño o curva de peso y estatura plana
- Lesiones en piel como rush, seborrea, lesiones con pus, abscesos, eczemas
- Diarreas y mala absorción del intestino
- Poco desarrollo de amigdalas y ganglios linfáticos
- Ganglios aumentados en forma prolongada
- Aumento del tamaño del hígado y del bazo
- Enfermedad periodontal (inflamación crónica de las encías a veces hasta con pérdida de piezas dentarias)
- Herpes recurrente
- Aftas orales